Atrévete a fotografiar las Bardenas de Noche

Foto de Sergio Gonzalez
Son muchísimas las fotografías que podemos encontrar realizadas en las Bardenas y por supuesto, no todas tienen un alto nivel artístico, pero lo cierto es que tampoco es muy difícil que una instantánea cualquiera en este paraje tan idílico, salga preciosa y digna de una postal. Algunos piensan que lo principal de una fotografía es el modelo/objeto pero un buen modelo en unas manos torpes generalmente no dará un buen resultado.
Todo aquel que visita las Bardenas ya viene preparado con su cámara de fotos o dispositivo digital para llevarse el recuerdo gráfico de cada rincón y detalle que vive en esta zona. Pero hoy os quiero enseñar unas pautas para poder hacer unas fotos muy especiales del paisaje bardenero de noche y cómo obtener efectos y texturas especiales en cada instantánea sin necesidad de ser un gran experto en fotografía digital.
Lo que se pretende con una fotografía nocturna es captar un aspecto del paisaje que el ojo en condiciones normales, no es capaz de observar por sí sólo en la noche. Esta técnica se asemeja a ver en la oscuridad con una cámara de infrarrojos. Experimentar con la fotografía nocturna se convierte en un juego sorprendente en donde las normas que rigen en el día ya nos son válidas caída la noche y las luces, sombras y volúmenes se transforman.
Es importante para captar una buena instantánea de noche, que primeramente de día y a plena luz, investiguemos el paisaje y determinemos los encuadres que nos parezcan más atractivos para volver de noche a captarlos porque de otra forma, es más difícil que el resultado sea el deseado en la foto nocturna.
Lo interesante de la técnica a utilizar para fotografiar las Bardenas de noche está en que no se utilizan focos artificiales ni el flash de la cámara, en el mejor de los casos sólo contaremos con la luz de la luna y el cielo estrellado si la noche es clara.
¿Entonces cómo conseguimos obtener una imagen?
Foto de Martín ZalbaMuy sencillo, necesitamos un gran tiempo de exposición en el que el obturador de la cámara se mantenga abierto captando la mayor cantidad de luz posible bajando la velocidad de obturación. Las actuales cámaras réflex digitales nos permiten de forma automática poner esta opción y obtener resultados más o menos buenos, pero indudablemente, sería mejor poder manipularla velocidad de obturación de forma manual y si conocemos algo sobre el sistema ISO (grado de sensibilidad) y distancia focal, mucho mejor.
Para lograr esa larga exposición de la cámara frente al paisaje, lo mejor es colocar la cámara sobre un trípode para evitar el movimiento irregular de nuestro pulso y que la imagen sólo recoja la estela del movimiento de las nubes sobre el cielo, el viento sobre la vegetación, los pájaros, o el movimiento del agua si la hay en el encuadre seleccionado del paisaje. Lo cierto es que la cámara captará el movimiento como formas irreales o dibujos abstractos sobre el paisaje típico diurno en este caso, de las Bardenas.
El resultado son instantáneas mágicas, originales y sorprendentes de colores rojizos o azulados y que se prestan para retocar en nuestro ordenador con un programa de edición de imágenes, para potenciar el contraste o los tonos y efectos obtenidos antes de pasar a imprimirlas o colgarla en cualquier red social.

Trabajos de una gran calidad que nos sirvan de referencia en este campo, los lleva realizando desde hace años el fotógrafo navarro Martín Zalba Ibáñez un profesional autodidacta que ha realizado fotografías nocturnas de las Bardenas de más de 40 minutos de exposición obteniendo resultados impresionantes que podemos encontrar en exposiciones y en Internet. 

Parque Natural de las Bardenas Reales

Sólo tres paisajes de Navarra tienen la consideración de Parque Natural: el del Señorío de Bértiz en 1984, Urbasa-Andía en 1997 y las Bardenas Reales en 1999.
El Parque Natural de las Bardenas Reales, abarca la mayor parte del territorio bardenero con una extensión protegida de 418,45 km2, y deja excluidas de este apelativo, a otras zonas que tienen un uso especial como son: el Polígono de Tiro, Bandera, Hondo de Espartosa, y Cinco Villas.
La ventaja de que las Bardenas Reales hayan sido declaradas como “Parque Natural” está en que las zonas así denominadas, tienen una legislación especial por la que están especialmente protegidas y que miran por la conservación de la flora y la fauna del lugar como un patrimonio más de la zona. Además de esta manera, se reconoce el valor medioambiental, la riqueza geográfica del terreno y se estimula el interés científico por estos lugares de manera que se sigan investigando sus características y peculiaridades además de propiciar la búsqueda de distintas formas para conservar en este caso, el paisaje de las Bardenas
La Bardenas encierra especies animales que actualmente están en serio peligro de extinción y aquí encuentran cobijo y albergue.
Con estos reconocimientos también se contribuye al conocimiento de la zona a nivel nacional y favorece el turismo y el crecimiento económico de la zona. Lo importante también es que los visitantes a las Bardenas, ya vienen sabiendo lo especial de este lugar y hacen un turismo responsable donde encuentran rutas debidamente señaladas por las que pasear o hacer deportes siempre en consonancia con el entorno, de manera que el impacto del turismo por las Bardenas no altere en absoluto ni el paisaje ni la vida de los ecosistemas que ahí habitan.
Podríamos decir que la finalidad de la declaración de Parque Natural se puede resumir en los siguientes puntos:
1. Favorece la conservación y protección del entorno natural.
2. Ordena cómo utilizar los recursos naturales de una forma adecuada y garantiza la renovación de los mismos.
3. Gestiona la zona siempre fijándose y atendiendo en el interés social de la zona y no en intereses particulares del tipo que sean.
4. Promociona turísticamente el lugar protegido y potencia la actividad socieconómica de las poblaciones circundantes.
5. Fomenta el interés científico y educativo por la naturaleza y su preservación.
6. Existe un control sobre las actividades que se desarrollan en el medio de manera que no contribuyan a la degradación del bien natural.

7. Contribuye a la adecuación de los servicios de la zona, con la mejora de los accesos por carretera, los centros de servicios cercanos, la creación de áreas de recreo y esparcimiento, etc.

Bardenas: Observatorio de Aves

Toda Navarra es un punto importante en cuanto a la riqueza ornitológica que presenta y son muchos los observatorios naturales de aves que tiene nuestra comunidad. Más de 200 especies de aves distintas encuentran refugio, se alimentan y se reproducen en los diferentes paisajes navarros tales como la Laguna de Pitillas, la Foz de Lumbier o las Bardenas Reales entre otros.
Cada uno de estos rincones de la geografía de Navarra, cuenta con una belleza diferente y con características climatológicas únicas y muy diferenciadas de un punto a otro, permitiendo el desarrollo más o menos prolífero de una u otra especie de ave.
Las Bardenas suponen un enclave natural protegido, extenso y tranquilo que favorece la cría de más de un centenar de aves que anidan en este territorio. Sobre todo se encuentran aquí aves rapaces y esteparias siendo la zona más rica de Europa en donde anidan comunidades de estas especies.
Así podemos observar desde las Bardenas, 6 especies de rapaces esteparias, 10 especies de rapaces forestales de las cuales 5 de ellas son migratorias, y ocho especies de rapaces rupícolas todas ellas migratorias. Entre los distintos nombres de estas especies destacaremos la presencia de la avutarda que se encuentra en grave peligro de extinción, el sisón, la alondra de dupont, el alcaraván (cuya presencia es muy abundante), la collalba rubia, etc. Cabe destacar la presencia del Búo Real en la Reserva Natural del Rincón del Bú en la zona de tránsito de la Bardena Blanca a la Negra.
En el año 2007 se creó en Navarra promovido por el departamento de Cultura y Turismo de la Comunidad Foral, el Club Observar Aves “Birding Navarra” que cada día tiene más seguidores amantes de las aves que se organizan para venir a observar el comportamiento de  los ejemplares que se encuentran –entre otras zonas- en las Bardenas. También acuden a este paraje para disfrutar del vuelo de las rapaces numerosos visitantes extranjeros principalmente franceses que son más dados a este hobby. 
Pero no hace falta ser un gran entendido en cuanto a las características y costumbres de estas aves para quedarse maravillado viéndolas sobrevolar nuestras cabezas mientras recorremos las Bardenas o desde los diferentes miradores que encontramos aquí.
Sin duda, los niños son los más sorprendidos al contemplar el vuelo veloz de estos grandes ejemplares que surcan los cielos. También en el parque de ocio Sendaviva que está junto a las Bardenas Reales, se ofrece un espectáculo especial con aves rapaces de la zona que supone una manera diferente de aprender a observar las aves y de familiarizarse con ellas tanto para niños como para adultos.
En definitiva, ver a los niños observando las aves de las Bardenas, es una auténtica gozada. Sus caras de asombro, la inocencia que emanan al descubrir las aves y poder disfrutar junto a ellos de ese momento, no tiene comparación.

Nada hay como detenerse a observar el cielo evadiéndonos entre las alas de las rapaces y permitir que el tiempo se detenga con el paisaje bardenero como escenario de fondo.

La Primavera en las Bardenas

Las Bardenas más hermosas que nunca esta primavera.
Aunque parezca contradictorio hablar de primavera en un paraje caracterizado por el desierto, no podemos olvidar que las Bardenas Reales poseen una gran variedad de flora y fauna que le han valido -además de por su original orografía- la denominación de Reserva de la Biosfera y Parque Natural. Las variedades de flora abundan más en la Bardena Negra, pero en la Blanca también encontramos algo de vegetación aunque sea sobre todo esteparia. 
Lo que tiene la primavera es que lo altera todo, y también hace florecer las áridas Bardenas. Las aves surcan más alto los cielos, las parejas aprovechan a hacer una escapada romántica por estas tierras, las cuadrillas de amigos se suman a la moda de las rutas en Quad por este terreno tan fantástico para practicar este deporte, los padres con sus hijos recorren las sendas en bicicleta … y así, visitar las Bardenas en Primavera, se torna una de las mejores épocas del año para hacerlo.
También esta época es muy agradable para hacer una excursión por las Bardenas porque el clima es cálido pero no agobiante (aunque el cierzo pueda sorprendernos igualmente) y las precipitaciones invernales desaparecen del todo haciendo que sea muy alta la probabilidad de que cualquier fin de semana que dispongamos para venir a visitar el sur de Navarra, “haga bueno”.
La monotonía grisácea del extenso paisaje en general, que se aprecia en las Bardenas en los meses de otoño e invierno, deja paso a otras tonalidades rojizas, ocres, verdes … y a un cielo azul que contrasta de maravilla con el terreno y que hace que al mirar al horizonte, parezca que estemos contemplando propiamente una postal. 
Muchos son los turistas y de todas las edades, en pareja o en grupos, los que se acercan a vivir la experiencia de ver in situ este desierto navarro que ha sido protagonista de tantas creaciones cinematográficas y spots de televisión. Además toda la zona nos ofrece cada vez más servicios para el viajero y en el entorno de las Bardenas podemos encontrar restaurantes, tiendas, hipermercados, etc. También se han creado varias empresas de turismo activo, como Activa RuralSuite, que nos ofrece un amplio abanico de posibilidades para realizar distintas actividades y deportes de aventura en las Bardenas o rutas guiadas por toda la zona con un monitor que nos va dando las explicaciones de los rincones y la flora que vamos observando. Activa RuralSuite destaca sobre todo por su compromiso con el medioambiente y la idea de vivir un turismo responsable, y por su especial oferta de ocio que incluye actividades específicamente diseñadas para personas con movilidad reducida, de tal manera que todos sin excepción puedan disfrutar de este paisaje tan maravilloso y de la alegría y la vida que despierta la experiencia de visitar las Bardenas Reales.
No lo pienses más y prepara esta primavera una escapada a las Bardenas.

La Bardena de los Peregrinos

Las Bardenas Reales son un paisaje muy particular que ha estado siempre presente en la vida de “los riberos”. Los pueblos colindantes a ellas que se asientan además muchos ellos a la vera del río Ebro, ven en las tierras bardeneras lugar especial al que visitar y dar a conocer al mundo entero.
Las Bardenas, además de ser un atractivo turístico que sobre todo en la última década, a ganado una gran relevancia; una zona que cuenta con un paisaje único en Europa y un escenario ideal para el rodaje de películas, video clips y spots publicitarios, estas tierras encierran un profundo calado espiritual. Podemos ver como por las Bardenas han pasado durante siglos, devotos peregrinos tanto del Camino de Santiago como de la Javierada.
Peregrinos del Camino de Santiago del Ebro por las Bardenas:
Sin lugar a dudas, el Camino de Santiago del Ebro, es una de las rutas jacobeas históricas que recogía a los peregrinos del mediterráneo que siguiendo las orillas del Ebro, querían unirse al Camino de Santiago francés -la ruta más antigua de todas- al llegar a la ciudad riojana de Logroño.
Desde Tortosa llegaban los peregrinos hasta la Ribera de Navarra entrando por la localidad de Cortes. Continuaban pasando por Buñuel –la puerta de la Bardena Negra-, Ribaforada, Fontellas, Tudela, … y así recorrer unos 40 km. hasta dejar tierras navarras por la salida desde Castejón a la vecina localidad riojana de Alfaro.
Como es bien sabido, el Camino de Santiago, esa importante peregrinación hasta la ciudad de Santiago en Galicia para venerar los restos del apóstol, ha atraído a fieles y simpatizantes desde todas las partes del mundo. Esto contribuyó notablemente al enriquecimiento de las rutas que durante años se fueron formando de peregrinación hasta Santiago desde cualquier punto de la península. Así se fomentó la construcción de iglesias, monasterios, puentes, albergues y todo tipo de servicios para aliviar el cansancio del peregrino. Por las tierras de las Bardenas, esto también fue así y visitar actualmente esta zona y sus pueblos, es recordar un pasado histórico-arquitectónico lleno de espiritualidad que ha llegado hasta nuestros días y que sigue al servicio de los peregrinos del siglo XXI.
La Javierada y las Bardenas:

Desde el siglo XIX se viene produciendo en Navarra la peregrinación hasta Javier para honrar la figura del patrón de la Camunidad Foral: San Francisco Javier.
Cuenta la leyenda, que una terrible epidemia de cólera estaba azotando y desolando toda Navarra y que el pueblo y sus autoridades, rogaron fervientemente a San Francisco Javier para que les librase de tanta mortandad y sufrimiento, haciéndole al santo la promesa de que anualmente se haría una peregrinación hasta el Castillo que le vio nacer en la localidad de Javier. Afortunadamente, sus rezos fueron oídos, y la epidemia pasó, por lo que en agradecimiento, los navarros desde entonces no faltan a su cita anual con este evento de gran calado cultural, histórico y religioso en Navarra que atrae a más de 30.000 peregrinos.

Desde la Ribera de Navarra, son cerca de mil los fieles que desde todos los pueblos del sur, caminan en presesión hasta Javier. La Ermita de la Virgen del Yugo de Valtierra a los pies de las Bardenas Reales, es una parada indispensable donde se ofrece misa y descanso para continuar el camino. Las Bardenas son un terreno árido y difícil para el caminante exhausto que se dirige a Javier, pero suponen un reto que fortalecerá el espíritu de los fieles peregrinos. 

El Gato Montés de las Bardenas

Dentro de la variada fauna que se encuentra en las Bardenas Reales de Navarra, existe una especie especialmente protegida que se caracteriza por la búsqueda de espacios abiertos, aislados y tranquilos; se trata del Gato Montés.
Cuando uno visita las Bardenas, realmente tiene la impresión de que es imposible que ahí habite ninguna criatura porque la quietud, la paz y lo árido e inhóspito del terreno a simple vista, parece no poder albergar vida. Pero como sabemos, la vida siempre se abre paso y justamente la variedad de los ricos ecosistemas que se esconden entre los barrancos, cuevas, cabezos, etc. del paisaje bardenero, le valieron el reconocimiento a la mayor parte de las Bardenas, como Parque Natural y Reserva de las Biosfera de manera que se pudiera lograr a partir de entonces, una mayor conservación de la riqueza natural que ahí se encuentra.
Dentro de todas las curiosidades de las Bardenas, el Gato Montés es una más de ellas. Esta especie de felino, está protegida por distintos organismos y leyes nacionales e internacionales y está catalogada como “Especie de Interés Especial” debido a la creciente amenaza de extinción.
El Gato Montés, se diferencia del gato común en que su tamaño es bastante mayor y puede alcanzar fácilmente los 8 o 10 kg. de peso y el metro de largo. Tiene unas orejas pequeñas en relación a su ancha cabeza. Su hocico es más corto y presenta unos bigotes largos, blancos, gruesos y caídos. Su cola también es una característica diferenciadora con respecto a “su primo lejano”, ésta es gruesa y termina en una bola negra con dos anillos bien marcados. No son tan llamativos como los gatos domésticos, sus colores le permiten poder camuflarse mejor en las zonas en las que habita: amarillo pardo con una línea oscura bien definida en su dorsal.
Este felino solitario, rehúye la presencia humana y busca refugios tranquilos que comparte como máximo con otras 5 hembras de su especie pero nunca con otro macho. Curiosamente, entre los machos de esta especie, se generan una serie de peleas iniciales que desde un principio generan jerarquías en el grupo que son respetadas hasta en épocas de celo y que les aseguran largos periodos de esa tranquilidad que tanto anhelan.
El Gato Montés se preocupa de marcar su territorio. Descansa durante el día y suele salir a cazar entrado el ocaso. Sus principales objetivos como presas son los conejos, pero también caza roedores, pequeñas aves e incluso insectos y anfibios. Para esto tienen muy desarrollados sobre todo el sentido de la vista y el oído además de poder alcanzar velocidades de hasta 6 km/h. Pueden llegar a vivir en libertad como máximo unos 12 años.
Los zorros, lobos, linces, grandes aves, etc. suponen una amenaza sobre todo para las crías de gato montés que cuando son adultas, se enfrentan a éstos muy ferozmente. 
El cruce de esta especie con el gato común, también supone una amenaza para la supervivencia de la especie, entre otros muchos factores.

Lo cierto es que no es de extrañar que conociendo sus características y “gustos caprichosos”, el Gato Montés, haya encontrado en las Bardenas Reales un refugio ideal para campar a sus anchas y huir de la amenaza de extinción. 

Excursión cerca de Las Bardenas

Os proponemos hoy, una excursión fantástica para hacer en un día a tan sólo 50 minutos hacia el norte de las Bardenas Reales.
Os recomendamos visitar Sangüesa y Lumbier con sus famosas foces de Lumbier –Reserva Natural desde 1987- y Arbayún, y las demás localidades cercanas. En conjunto, disfrutaremos de historia, arte, naturaleza y cultura en uno de los enclaves navarros más visitados. Sin duda uno de los atractivos turísticos por excelencia de esta zona se encuentra en las foces que suponen un entorno natural privilegiado de altísimas gargantas producto de la erosión del paso del Río Irati y el Salazar.
Así como el Ebro caracteriza a las Bardenas Reales y la Ribera, el Irati esculpió la Foz de Lumbier y el Salazar las de Arbayún, en la Sierra de Leire, y las dotó de una belleza imponente.
En la Foz de Lumbier se halla la colonia de buitres leonados más poblada de Navarra y su vuelo sobre nuestras cabezas con ese paisaje de fondo, resulta un espectáculo sin igual. Aquí podemos hacer a pie los seis kilómetros de sendero que transcurren por la actual vía verde que se instaló sobre las antiguas vías del Tren Irati que unía Pamplona con Sangüesa y que fue el primer tren eléctrico de la península. Esta Vía Verde une actualmente el tramo Lumbier-Liédena comenzando y terminando por dos túneles escavados en la roca. Para atravesar estos túneles es aconsejable llevar una linterna ya que están oscuros debido a que la luz natural apenas llega hasta el interior de los mismos.
En la Foz de Lumbier también encontraremos los restos de una antigua villa romana que muestra dos edificaciones, una construida en el siglo II y otra posterior, del siglo IV.
La Foz de Arbayún, se encuentra a tan sólo 13 kilómetros de Lumbier en dirección a Ochagavía. Aquí está el famoso Balcón del Iso sobre el Puerto de Iso, a una altura de 300 metros de caída libre y desde donde las vistas son inmejorables. 
Toda la información necesaria sobre esta zona, su historia, evolución, fauna, flora, senderos, etc. se encuentra en el Centro de Interpretación de las Foces que está en la Plaza Mayor de la localidad de Lumbier. El centro es ideal para visitar con niños porque cuenta con una ludoteca-biblioteca llena de juegos didácticos con la temática de las foces para que también los más pequeños puedan aprender y disfrutar de este enclave natural y toda la familia disfrute de un día muy especial.
Diversas rutas para senderismo, miradores extensos para contemplar toda la zona, merenderos y áreas de descanso, accesibilidad para minusválidos y mucha naturaleza en estado puro, son razones más que suficientes para venir hasta Lumbier. 

Por supuesto que la ciudad de Sangüesa, capital de la comarca, es una ciudad llena de servicios para el turismo y con gran belleza en sus calles. Conserva numerosas edificaciones medievales de gran importancia cultural y artística donde destacan los Palacios que abundan en la ciudad. 

La Bardena Aragonesa

Todo el extenso territorio de las Bardenas Reales de Navarra – unas 42.000 h.- limita al noreste con la comunidad autónoma de Aragón.
Las Bardenas que pertenecen a Navarra son reales pero las que quedan en el lado de Aragón no lo son. Aunque ambas tienen una orografía muy parecida, su historia no tiene nada en común.
Concretamente la Bardena Aragonesa la encontramos en los terrenos barreneros ubicados en la parte occidental de la comarca de las Cinco Villas, en la localidad de Sábada, Ejea de los Caballeros y Tauste, sumando una extensión de 10.000 h.
Como decíamos, la apariencia del terreno en la Bardena Aragonesa, es como el que nos encontramos en la Bardena Negra de Navarra, y esta zona también es de un importante interés medioambiental y ecológico. Ha sido declarada Lugar de Importancia Comunitaria y Zona de Especial Protección para las Aves. Aquí vemos la zona de las Rallas, esos cortes bruscos en el terreno con terraplenes de hasta 150 metros, barrancos, hundimientos circulares, y toda clases de caprichosas formaciones geológicas producidas por el paso del tiempo y la acción continua de la erosión que produce la climatología del lugar. Como sabéis el “cierzo”, el fuerte viento procedente del Valle del Ebro, sopla con virulencia sobre el terreno barrenero y como el suelo es débil, la erosión es mucho mayor que en otras zonas ubicadas a la misma latitud que las Bardenas
Aunque en la Bardenas Negra hay más vegetación que en el resto de las Bardenas, no deja de tratarse de un semidesierto que no está habitado más que por la fauna del lugar y que cuenta con temperaturas bastante bruscas en cada época del año. En verano se llegan a alcanzar los 40 grados y en invierno las temperaturas suelen descender hasta los – 5 grados y las precipitaciones no abundan, aunque la época donde más llueve es en primavera. Esta climatología, no solamente determina la erosión y la apariencia del terreno, sino que también condiciona la fauna y la flora que se encuentra en las Bardenas.
El pino carrasco es lo que más abunda en la Bardena Aragonesa, aunque otra serie de estepas y de vegetación resistente a este clima, también encontraremos paseando por sus senderos. En cuanto a la fauna, destacar las aves rapaces que son las reinas del lugar. Principalmente los Alimoches, Buitres leonados y el Halcón Común que encuentran refugio en las Bardenas y en cuanto a mamíferos, aquí habitan zorros, liebres, tejones, … y el curioso gato montés. 

Desde el Ayuntamiento de Ejea de los Caballeros, se ha trazado recientemente, un plan estratégico de desarrollo de los pueblos que pretende el desempeño de un turismo sostenible en la zona y el aprovechamiento de los recursos naturales con los que se cuenta. Por esto, La Sociedad Municipal de los Visitantes de la Bardena Aragonesa, ha promovido la construcción en la localidad de Valareña, de un museo de la naturaleza de las Bardenas llamado “Centro de Visitantes de la Bardena Aragonesa” que muy pronto abrirá sus puertas. Aquí se informará de todo lo relacionado con la historia, fauna, flora, senderos, etc. de las Bardenas para hacer más rica e interesante la visita del turismo en la zona.

El Bocal de Fontellas, Navarra

Venir a visitar la Ribera de Navarra supone encontrar sobre todo sitios históricos muy bien conservados y rodeados de naturaleza, de buena gastronomía y como no, del Ebro. Conocer  lugares tan singulares como las Bardenas Reales y localidades llenas de historia como Tudela, nos obligan a observar en el mapa de la Ribera otro punto de gran interés que nos permite hacer una excursión apacible y llena de “rincones”.
Hablamos de El Bocal en la localidad de Fontellas  a escasos 7 kilómetros al sur de la ciudad de Tudela, donde tiene su nacimiento el Canal Imperial de Aragón y por donde actualmente se puede pasear y disfrutar de sus jardines, merenderos, lugares señalados, etc. y pasar un agradable día en familia mientras se contempla un sitio histórico que supuso una obra colosal para su tiempo.
En torno al proyecto del rey Carlos I de España y V de Alemania que pretendía crear una gran presa para regar con las aguas del Ebro, las tierras del sur de Navarra y Aragón,  se crea a finales del siglo XVIII el poblado de El Bocal con los trabajadores de tan magna obra.
El proyecto tuvo dos fases, una iniciada en el año 1518 por el rey Carlos I que quedó inconclusa debido a la falta de presupuesto, y la segunda fase que fue retomada por el Rey Carlos III a finales del siglo XVIII, logrando construir una  presa que une hasta nuestros días, las aguas del Ebro que pasan por el Bocal, hasta la ciudad de Zaragoza mediante un canal navegable.
En un principio logró hacerse una presa, diagonal al Ebro, de piedra de sillería, y una casa de compuertas –donde viviría el gobernador del canal-, según el proyecto del arquitecto aragonés Gil de Morlanes. A esta primera fase del proyecto se le llamó El Bocal del Rey y la presa se conocía con el nombre de Acequia Imperial la cual quedó muy lejos del anhelo que tenía el rey y sólo llegaba a regar las huertas de las localidades cercanas: Buñuel, Cortes y Ribaforada. Hoy en día estas edificaciones continúan estando en pie y a esta primera casa de compuertas se la conoce como Palacio de Carlos V.
El proyecto queda estacionado hasta que es retomado por orden del Rey Carlos III y de mano del ingeniero holandés Conelius Krayenhof y del supervisor de obra, un jesuita aragonés llamado Ramón de Pignatelli. En este tiempo se construye un poco más arriba de la antigua presa, una presa nueva junto a otra casa de compuertas. Desde esta nueva casa, aunque tiene hoy en día mucho menos interés artístico, se puede observar cómo deriva el agua del Ebro hacia el canal.

Toda la zona ha ido teniendo continuas mejoras arquitectónicas y de conservación del patrimonio histórico que ha llegado hasta nuestros días. Aunque hasta hace unos años, existían restaurantes en la zona y se permitía acceder hasta la presa de Pignatelli con vehículo, en este tiempo, todo el lugar se ha convertido en una zona protegida y habilitada para caminar, pescar, andar en bicicleta, hacer picnic y disfrutar de la naturaleza con amigos o familia. Es famoso un laberinto de pinos que se plantaron hace unos treinta años y que a los niños –sobre todo- les encanta recorrer. Junto a éste, se han puesto unos merenderos. Poco antes de llegar a esta zona, vemos a la margen izquierda del camino, un roble centenario que es el más antiguo de toda Navarra y que mide 33 metros de altura. Dicen que fue plantado en el lugar al comienzo de las obras del canal hace más de 500 años. Muchos más “rincones” pintorescos nos vamos encontrando en el paseo que une las dos presas y un paisaje precioso bañado por el Ebro.

¿Qué ofrece Un Hotel en Bardenas?

Un hotel en Bardenas tiene que volcarse en el visitante a Bardenas Reales y esa es justo nuestra filosofía. Somos apasionados y conocedores totales de las Bardenas Reales, sus características, parajes, peculiaridades, historia, etc., y es que somos guías oficiales de Bardenas Reales, tenemos vehículos 4×4 y los únicos en Navarra con una empresa propia de Quads que permiten admirar el paisaje y moverse por el recorrido de Bardenas Reales muy cómodamente.
Para empezar el día, un desayuno de campeones, para coger fuerzas para la jornada.
En recepción, tenemos de una gran información para el visitante, con mapas, características, y conocemos al dedillo las Bardenas así que podemos solventar cualquier duda. Además, te podemos aconsejar para qué cosas llevar para la excursión, pronóstico del tiempo (señalar que rara vez llueve a lo largo del año).
También indicamos los distintos recorridos y demás, para hacer las mejores rutas por Bardenas en función del tiempo disponible y de lo que quiere ver el visitante.
Como decíamos en la introducción, nuestro hotel en Bardenas ofrece recorridos en 4×4 y en quad, que junto a un acompañamiento experto y conocedor de Bardenas Reales. Además, y como nos apasiona la gastronomía, podemos dotar a la visita de un almuerzo en plenas Bardenas.
Al acabar la excursión, seguro que viene bien un descanso, y en eso somos especialistas: tenemos cafetería, restaurante, y las mejores instalaciones en las habitaciones para un descanso.
Bonus: nada mejor como acabar la jornada en Bardenas Reales relajándose en nuestro jacuzzi al aire libre.