Cabezo del Fraile de la Bardena Negra

Cabezo del Fraile de la Bardena Negra
El Cabezo del Fraile tiene una altitud de 557 metros gracias a los cuales cuenta con una impresionante vista panorámica de las Bardenas.
El Fraile alto como también se le conoce a este cabezo, está situado en el extremo sur de las Bardenas, en la zona denominada Bardena Negra. Toda la Negra es la menos conocida y explorada de las zonas que podemos diferenciar en todo el territorio bardenero que se extiende por unas 42.000 hectáreas aproximadamente sobre un suelo árido y semidesértico en el que la erosión ha construido un paisaje único y sorprendente en el sur de Navarra.
Aunque la cima más destacable en la Bardena Negra es la Punta de la Negra que se encuentra en la Reserva Natural de las Caídas de la Negra con 648 metros de altitud, el Cabezo del Fraile es una cima que destaca por su forma en el paisaje en todo momento ya que además, es una peña que se levanta solitaria. 
Según desde dónde se contemple, el Fraile parece la base de un gran barco que surca poéticamente el mar de arcilla y calizas de las Bardenas. Ahí en medio de la nada, se ha quedado encalado y nos regala -si el día está claro y el cielo despejado-, la estampa del Moncayo, todo el valle del Río Ebro, y las poblaciones de Tauste, Cortes, Buñuel, Fustiñana, Cabanillas, Ablitas, Fontellas y Tudela. En cambio, si lo divisamos desde la Bardena Aragonesa, el perfil del cabezo nos recuerda a la casulla de un fraile (manto amplio que usa el sacerdote en la celebración de la Santa Misa) y de ahí le viene su nombre.
El contraste entre el color negruzco de esta zona bardenera (dado por la vegetación de pinar y las estepas), y los tonos verdes, amarillentos y azulados de las vistas de las mejanas que rodean a las Bardenas con el imponente Moncayo al fondo, son suficiente motivación para subir hasta la Cima del Fraile.
Poblados de la edad de bronce e incluso de la edad de hierro y también asentamientos romanos, habitaron sus laderas hasta que en la Edad Media, el Cabezo del Fraile, fuera utilizado como fortaleza defensiva ante la frontera con el Reino de Aragón. De esta época son los restos del antiguo castillo de Sancho Abarca que corona la cima.

La manera más sencilla de llegar hasta este punto de las Bardenas, es empezar la ruta desde el Corral de Bea al que se accede en coche por la carretera que une Tudela y Tauste (está a 4,3 km entrando a las Bardenas por el kilómetro 22 de la carretera). Aquí podemos dejar el coche aparcado y comenzar a andar siempre por los senderos señalados de manera que evitemos perdernos o desviarnos demasiado de nuestro objetivo. La ida y la vuelta desde el Corral de Bea hasta el Cabezo del Fraile, son unos 4,6 km sobre un desnivel de 200 m. El premio de llegar a la cima hará que deseemos hacer senderismo por las Bardenas una y otra vez.  

Bardenas: Caídas de la Negra

Las Caídas de la Negra es una de las 3 Reservas Naturales que tienen las Bardenas Reales de Navarra junto al Rincón del Bú y el Vedado de Eguaras.
Esta Reserva Natural fue declarada como tal en 1986 y es en superficie, la segunda más grande de toda Navarra con 1926 hectáreas. Las Caídas de la Negra están ubicadas en la ladera sur de la Plana de la Negra en la Bardena Negra valga la redundancia.
Varios Barrancos profundos y estrechos atraviesan esta zona como son el Barranco del Viso, Barranco de Lázaro, Barranco del Avejar y el Barranco de Valdenovillas los cuales suponen fuentes no permanentes que recogen las agua de lluvias. La Plana de la Negra es la zona de las Bardenas que alcanza mayor altitud de todas con su cota máxima en la Punta de la Negra con 648 m. de altura. Este hecho propicia que haya más precipitaciones en el lugar y por lo tanto, se encuentre más vegetación que en otras zonas de las Bardenas. Sobre todo vemos aquí un extenso pinar combinado con un cierto bosque de variedades de coscoja, enebro, sabina, romero y escambrón que envuelven de un aroma especial a esta zona. Todo este conjunto se divisa desde el aire como un manto negruzco que le da el nombre a toda la Bardena Negra. Parte de los terrenos que conforman las Caídas de la Negra, están ocupados por cultivos de cereal (unas 250 hectáreas aproximadamente).
En cuanto a la fauna que encontramos en esta zona, destacan las aves tipo águila real, alimoche, ortega, buitre, alcaraván y ganga, y también encontramos anfibios, reptiles, el famoso gato montés de la Bardena y zorros entre otras especies que hallan su hábitat ideal entre el matorral mediterráneo que domina la Plana, como son la víbora hocicuda y el aslizón ibérico que no se encuentran en la Bardena Blanca.
La Caída de la Negra se caracteriza por tener un elevado desnivel de unos 270 metros. Además de la Punta de la Negra, destacan dos cerros más: el de Aguilar y el de los Cabezos del Fraile alto.

Por esta zona son varias las rutas diseñadas para disfrutar de deportes de aventura como ir en Quad, 4×4 o Btt tanto atravesando como rodeando la Reserva Natural y que en ocasiones nos acercan incluso hasta el Santuario de Nuestra Señora de Sancho Abarca que se encuentra en la localidad aragonesa de Tauste (esta Virgen es Patrona de Tauste), muy cerca de aquí hacia el sur, en una altura de 635 m. Esta zona recibe romerías tanto de Navarra como de Aragón. Se trata de una ermita barroca construida a finales del siglo XVII y que cuenta con zona de recreo y merendero ideal para descansar después de una costosa ruta por la Bardena Negra. Este punto también nos regala unas vistas paisajísticas de película, con las Bardenas y el Moncayo de fondo.

La Nasa en las Bardenas

Las Bardenas Reales de Navarra sin duda son un paisaje que “La Nasa” de Estados Unidos bien podían venir a investigar como un paisaje extraterrestre, lunar o marciano ya que el terreno semidesértico lleno de deformaciones tipo “cráteres” parece una instantánea tomada el día que el hombre pisó la luna.
¡Y esta maravilla la tenemos en la Ribera de Navarra!
Pero no es de La Nasa, el centro de investigaciones estadounidense, al que nos queremos referir en este artículo sino a la zona de las Bardenas Reales a las que bautizaron con este mismo apelativo.
La Nasa de las Bardenas, es una zona sobre el barranco de Ardarraguía que se extiende aproximadamente desde un poco más arriba de la Reserva Natural del Rincón del Bú y baja verticalmente hacia el sur bordeando la frontera con Aragón hasta el Pórtico de Santa Margarita ya en la Bardena Negra.
La Nasa es una zona de continuas elevaciones de diferentes magnitudes y se pueden diferenciar en ella dos zonas, la llamada Nasa Alta cuya cumbre máxima es de 630 metros de altitud y la Nasa Baja cuya altitud máxima es de 602 metros. Entre estas dos altitudes existe un collado desde donde se observan unas excelentes vistas de la Bardena Blanca (destaca la visión de Portimayor y el Barranco de Tudela), La Negra y hacia el este se divisa la Bardena Aragonesa.
En la Nasa Alta sobresale el macizo conocido como Tripa Azul (630 m) y en la Nasa Baja cabe señalar la Punta de la Estaca. La cima de Tripa Azul es un vértice geodésico es decir, un punto señalado que indica una posición geográfica exacta y que ayuda a elaborar mapas topográficos a escala. La Punta de la Estaca es una cima a reseñar porque conserva las ruinas del Castillo de Santa Margarita o Castillo de la Estaca (junto al Pórtico de Santa Margarita) que mandaría a construir el Rey Sancho el Fuerte en el siglo XII para vigilar la frontera entre Navarra y Aragón y combatir a los bandidos que ya por entonces, se refugiaban en las Bardenas así como lo haría en el siglo XV el bandido más famoso de las Bardenas: Sanchicorrota.

Los amantes de la naturaleza y el montañismo, son unos auténticos aventureros que continuamente están buscando nuevas y arriesgadas rutas para satisfacer su afición y esta ruta por las cumbres de La Nasa está en su itinerario habitual. Atreverse a hacer este recorrido que obliga a subir y bajar todas estas cumbres de zona de La Nasa que muchas de ellas no tienen un fácil acceso, es par ellos, la mejor manera de combinar deporte y aventura con unas vistas incomparables del paisaje bardenero.

El Rincón del Bu

Mira que las Bardenas Reales de Navarra son bonitas, originales y espectaculares de norte a sur, pero para mí el Rincón del Bú “se lleva la palma” y así también lo habrá pensado el Búo Real cuando decidió anidar en los cabezos de este lugar que gracias a él, adquiere su nombre.
Este espacio, este rincón bardenero, tiene unas 460 hectáreas que se ubican en el sur de la Bardenas Blanca delimitando el tránsito hacia la Bardena Negra y al norte de la carretera que une Tudela con Ejea de los Caballeros. Aquí el capricho de la naturaleza ha sido la responsable de tanta belleza y riqueza natural que le ha valido la distinción de Reserva Natural en el año 1987.
Todas las Bardenas emocionan, te dejan sin palabras pero en el Rincón del Bú, parece que se hubieran juntado todos los accidentes geográficos de las Bardenas a la vez y que se hubiesen acentuado aquí para culminar el espectáculo. 
En este “rincón” bardenero, destacan las formas y relieves tubulares, acantilados y barrancos dendídricos se suceden entre cabezos caprichosos con piedra caliza suelta en su vértice a modo de “chapela” que resultan tan curiosos de observar. La erosión ha esculpido en el terreno unas formas imposibles que sorprenden continuamente al visitante que se las encuentra sin esperarlo por ejemplo al rodear un cabezo.
La cañada interior de las Bardenas que va de Pantimayor a Candévalos, atraviesa toda esta zona y el principal barranco que la drena, es el Barranco de Tudela con 22 km. de recorrido; aunque su cauce se encuentra seco casi todo el año, recoge las aguas torrenciales ocasionales y las deposita en el Ebro.
El Rincón del Bu, no presenta demasiada vegetación, sobre todo vemos matorrales bajos como tomillos y romeros, en menos medida podemos encontrar sabinas y espartos sobre todo en laderas.
Lo que sí observaremos en esta zona, son aves rapaces como águilas, buitres, alimoches, alondras, etc. y sobre todo, como decíamos al principio, el Búo Real.

Probablemente lo más especial sean las vistas que podemos contemplar desde el Balcón de Pilatos que tiene una altura de 466 m. Podremos ver desde aquí toda la Bardena Blanca y los pirineos al fondo siempre que el día sea claro, además de ser éste, un excepcional observatorio de aves.

Extreme Bardenas 2014

El Sábado 28 de junio de 2014 podremos disfrutar un año más de la Extreme Bardenas. Será la edición número diecisiete y las inscripciones ya están abiertas en la web www.extremebardenas.com donde además podremos encontrar respuesta a cualquier duda que tengamos. 
La Extreme Bardena es una marcha cicloturista no competitiva que atrae cada edición a más aficionados y profesionales de la BTT que quieren compartir ese día con la única motivación que supone el reto personal de llegar a la meta sin desfallecer por el largo recorrido y las dificultades que nos presenta el terreno bardenero. Más de 1200 personas de varios puntos de España acuden a formar parte de este evento deportivo que destaca por su organización y por el buen ambiente que se respira.
La única condición básica para participar es tener el día de la carrera, entre los 16 y los 75 años de edad. Es decir, todos tienen cabida en esta marcha y no importa sexo o edad, sólo tener ganas de participar y apoyar a los compañeros. Incluso los días previos a la carrera principal, se organiza una carrera Extremes Txiki especial para los menores de 16 años y otras carreras y actos para niños incluso más pequeños.
La Media Extreme celebrada el pasado 13 de abril ya fue calentando los motores para poder soportar la gran Extreme que supone el doble de recorrido (más de 100 km.) sobre una Bardena en la que, para finales del mes de junio, ya aprieta el calor. Es decir, las condiciones se agudizan, y es aconsejable estar en una buena forma física para participar de modo que no nos lesionemos a mitad de recorrido innecesariamente.
En unas 4 horas y 10 minutos estuvieron los primeros puestos de la clasificación masculina de la Extreme 2013 y en 5 horas y 15 minutos, los primeros puestos femeninos pero como lo importante es participar, cada uno va a su ritmo sin presiones y hubo participantes que tardaron en llegar a la meta más de 7 horas.
Para la edición de la Extreme 2014, aún no están publicados los detalles en cuanto al recorrido, los avituallamientos o los actos pre-extreme. El Club Ciclista Arguedano responsable de todo estos actos, está ultimando todos los preparativos y pronto publicará en su web los datos definitivos. Lo que sí podemos adelantar es que los precios para poder participar son de 33 € para los federados y de 36 € para los no federados.

La Extreme Bardenas es una gran fiesta de la BTT en la que colaboran muchas personas de forma desinteresada ayudando en la organización y atendiendo a todas las necesidades de los participantes que cuentan además al inscribirse, con un seguro de asistencia en carretera y sanitario.

Atrévete a fotografiar las Bardenas de Noche

Foto de Sergio Gonzalez
Son muchísimas las fotografías que podemos encontrar realizadas en las Bardenas y por supuesto, no todas tienen un alto nivel artístico, pero lo cierto es que tampoco es muy difícil que una instantánea cualquiera en este paraje tan idílico, salga preciosa y digna de una postal. Algunos piensan que lo principal de una fotografía es el modelo/objeto pero un buen modelo en unas manos torpes generalmente no dará un buen resultado.
Todo aquel que visita las Bardenas ya viene preparado con su cámara de fotos o dispositivo digital para llevarse el recuerdo gráfico de cada rincón y detalle que vive en esta zona. Pero hoy os quiero enseñar unas pautas para poder hacer unas fotos muy especiales del paisaje bardenero de noche y cómo obtener efectos y texturas especiales en cada instantánea sin necesidad de ser un gran experto en fotografía digital.
Lo que se pretende con una fotografía nocturna es captar un aspecto del paisaje que el ojo en condiciones normales, no es capaz de observar por sí sólo en la noche. Esta técnica se asemeja a ver en la oscuridad con una cámara de infrarrojos. Experimentar con la fotografía nocturna se convierte en un juego sorprendente en donde las normas que rigen en el día ya nos son válidas caída la noche y las luces, sombras y volúmenes se transforman.
Es importante para captar una buena instantánea de noche, que primeramente de día y a plena luz, investiguemos el paisaje y determinemos los encuadres que nos parezcan más atractivos para volver de noche a captarlos porque de otra forma, es más difícil que el resultado sea el deseado en la foto nocturna.
Lo interesante de la técnica a utilizar para fotografiar las Bardenas de noche está en que no se utilizan focos artificiales ni el flash de la cámara, en el mejor de los casos sólo contaremos con la luz de la luna y el cielo estrellado si la noche es clara.
¿Entonces cómo conseguimos obtener una imagen?
Foto de Martín ZalbaMuy sencillo, necesitamos un gran tiempo de exposición en el que el obturador de la cámara se mantenga abierto captando la mayor cantidad de luz posible bajando la velocidad de obturación. Las actuales cámaras réflex digitales nos permiten de forma automática poner esta opción y obtener resultados más o menos buenos, pero indudablemente, sería mejor poder manipularla velocidad de obturación de forma manual y si conocemos algo sobre el sistema ISO (grado de sensibilidad) y distancia focal, mucho mejor.
Para lograr esa larga exposición de la cámara frente al paisaje, lo mejor es colocar la cámara sobre un trípode para evitar el movimiento irregular de nuestro pulso y que la imagen sólo recoja la estela del movimiento de las nubes sobre el cielo, el viento sobre la vegetación, los pájaros, o el movimiento del agua si la hay en el encuadre seleccionado del paisaje. Lo cierto es que la cámara captará el movimiento como formas irreales o dibujos abstractos sobre el paisaje típico diurno en este caso, de las Bardenas.
El resultado son instantáneas mágicas, originales y sorprendentes de colores rojizos o azulados y que se prestan para retocar en nuestro ordenador con un programa de edición de imágenes, para potenciar el contraste o los tonos y efectos obtenidos antes de pasar a imprimirlas o colgarla en cualquier red social.

Trabajos de una gran calidad que nos sirvan de referencia en este campo, los lleva realizando desde hace años el fotógrafo navarro Martín Zalba Ibáñez un profesional autodidacta que ha realizado fotografías nocturnas de las Bardenas de más de 40 minutos de exposición obteniendo resultados impresionantes que podemos encontrar en exposiciones y en Internet. 

Parque Natural de las Bardenas Reales

Sólo tres paisajes de Navarra tienen la consideración de Parque Natural: el del Señorío de Bértiz en 1984, Urbasa-Andía en 1997 y las Bardenas Reales en 1999.
El Parque Natural de las Bardenas Reales, abarca la mayor parte del territorio bardenero con una extensión protegida de 418,45 km2, y deja excluidas de este apelativo, a otras zonas que tienen un uso especial como son: el Polígono de Tiro, Bandera, Hondo de Espartosa, y Cinco Villas.
La ventaja de que las Bardenas Reales hayan sido declaradas como “Parque Natural” está en que las zonas así denominadas, tienen una legislación especial por la que están especialmente protegidas y que miran por la conservación de la flora y la fauna del lugar como un patrimonio más de la zona. Además de esta manera, se reconoce el valor medioambiental, la riqueza geográfica del terreno y se estimula el interés científico por estos lugares de manera que se sigan investigando sus características y peculiaridades además de propiciar la búsqueda de distintas formas para conservar en este caso, el paisaje de las Bardenas
La Bardenas encierra especies animales que actualmente están en serio peligro de extinción y aquí encuentran cobijo y albergue.
Con estos reconocimientos también se contribuye al conocimiento de la zona a nivel nacional y favorece el turismo y el crecimiento económico de la zona. Lo importante también es que los visitantes a las Bardenas, ya vienen sabiendo lo especial de este lugar y hacen un turismo responsable donde encuentran rutas debidamente señaladas por las que pasear o hacer deportes siempre en consonancia con el entorno, de manera que el impacto del turismo por las Bardenas no altere en absoluto ni el paisaje ni la vida de los ecosistemas que ahí habitan.
Podríamos decir que la finalidad de la declaración de Parque Natural se puede resumir en los siguientes puntos:
1. Favorece la conservación y protección del entorno natural.
2. Ordena cómo utilizar los recursos naturales de una forma adecuada y garantiza la renovación de los mismos.
3. Gestiona la zona siempre fijándose y atendiendo en el interés social de la zona y no en intereses particulares del tipo que sean.
4. Promociona turísticamente el lugar protegido y potencia la actividad socieconómica de las poblaciones circundantes.
5. Fomenta el interés científico y educativo por la naturaleza y su preservación.
6. Existe un control sobre las actividades que se desarrollan en el medio de manera que no contribuyan a la degradación del bien natural.

7. Contribuye a la adecuación de los servicios de la zona, con la mejora de los accesos por carretera, los centros de servicios cercanos, la creación de áreas de recreo y esparcimiento, etc.

Bardenas: Observatorio de Aves

Toda Navarra es un punto importante en cuanto a la riqueza ornitológica que presenta y son muchos los observatorios naturales de aves que tiene nuestra comunidad. Más de 200 especies de aves distintas encuentran refugio, se alimentan y se reproducen en los diferentes paisajes navarros tales como la Laguna de Pitillas, la Foz de Lumbier o las Bardenas Reales entre otros.
Cada uno de estos rincones de la geografía de Navarra, cuenta con una belleza diferente y con características climatológicas únicas y muy diferenciadas de un punto a otro, permitiendo el desarrollo más o menos prolífero de una u otra especie de ave.
Las Bardenas suponen un enclave natural protegido, extenso y tranquilo que favorece la cría de más de un centenar de aves que anidan en este territorio. Sobre todo se encuentran aquí aves rapaces y esteparias siendo la zona más rica de Europa en donde anidan comunidades de estas especies.
Así podemos observar desde las Bardenas, 6 especies de rapaces esteparias, 10 especies de rapaces forestales de las cuales 5 de ellas son migratorias, y ocho especies de rapaces rupícolas todas ellas migratorias. Entre los distintos nombres de estas especies destacaremos la presencia de la avutarda que se encuentra en grave peligro de extinción, el sisón, la alondra de dupont, el alcaraván (cuya presencia es muy abundante), la collalba rubia, etc. Cabe destacar la presencia del Búo Real en la Reserva Natural del Rincón del Bú en la zona de tránsito de la Bardena Blanca a la Negra.
En el año 2007 se creó en Navarra promovido por el departamento de Cultura y Turismo de la Comunidad Foral, el Club Observar Aves “Birding Navarra” que cada día tiene más seguidores amantes de las aves que se organizan para venir a observar el comportamiento de  los ejemplares que se encuentran –entre otras zonas- en las Bardenas. También acuden a este paraje para disfrutar del vuelo de las rapaces numerosos visitantes extranjeros principalmente franceses que son más dados a este hobby. 
Pero no hace falta ser un gran entendido en cuanto a las características y costumbres de estas aves para quedarse maravillado viéndolas sobrevolar nuestras cabezas mientras recorremos las Bardenas o desde los diferentes miradores que encontramos aquí.
Sin duda, los niños son los más sorprendidos al contemplar el vuelo veloz de estos grandes ejemplares que surcan los cielos. También en el parque de ocio Sendaviva que está junto a las Bardenas Reales, se ofrece un espectáculo especial con aves rapaces de la zona que supone una manera diferente de aprender a observar las aves y de familiarizarse con ellas tanto para niños como para adultos.
En definitiva, ver a los niños observando las aves de las Bardenas, es una auténtica gozada. Sus caras de asombro, la inocencia que emanan al descubrir las aves y poder disfrutar junto a ellos de ese momento, no tiene comparación.

Nada hay como detenerse a observar el cielo evadiéndonos entre las alas de las rapaces y permitir que el tiempo se detenga con el paisaje bardenero como escenario de fondo.

La Primavera en las Bardenas

Las Bardenas más hermosas que nunca esta primavera.
Aunque parezca contradictorio hablar de primavera en un paraje caracterizado por el desierto, no podemos olvidar que las Bardenas Reales poseen una gran variedad de flora y fauna que le han valido -además de por su original orografía- la denominación de Reserva de la Biosfera y Parque Natural. Las variedades de flora abundan más en la Bardena Negra, pero en la Blanca también encontramos algo de vegetación aunque sea sobre todo esteparia. 
Lo que tiene la primavera es que lo altera todo, y también hace florecer las áridas Bardenas. Las aves surcan más alto los cielos, las parejas aprovechan a hacer una escapada romántica por estas tierras, las cuadrillas de amigos se suman a la moda de las rutas en Quad por este terreno tan fantástico para practicar este deporte, los padres con sus hijos recorren las sendas en bicicleta … y así, visitar las Bardenas en Primavera, se torna una de las mejores épocas del año para hacerlo.
También esta época es muy agradable para hacer una excursión por las Bardenas porque el clima es cálido pero no agobiante (aunque el cierzo pueda sorprendernos igualmente) y las precipitaciones invernales desaparecen del todo haciendo que sea muy alta la probabilidad de que cualquier fin de semana que dispongamos para venir a visitar el sur de Navarra, “haga bueno”.
La monotonía grisácea del extenso paisaje en general, que se aprecia en las Bardenas en los meses de otoño e invierno, deja paso a otras tonalidades rojizas, ocres, verdes … y a un cielo azul que contrasta de maravilla con el terreno y que hace que al mirar al horizonte, parezca que estemos contemplando propiamente una postal. 
Muchos son los turistas y de todas las edades, en pareja o en grupos, los que se acercan a vivir la experiencia de ver in situ este desierto navarro que ha sido protagonista de tantas creaciones cinematográficas y spots de televisión. Además toda la zona nos ofrece cada vez más servicios para el viajero y en el entorno de las Bardenas podemos encontrar restaurantes, tiendas, hipermercados, etc. También se han creado varias empresas de turismo activo, como Activa RuralSuite, que nos ofrece un amplio abanico de posibilidades para realizar distintas actividades y deportes de aventura en las Bardenas o rutas guiadas por toda la zona con un monitor que nos va dando las explicaciones de los rincones y la flora que vamos observando. Activa RuralSuite destaca sobre todo por su compromiso con el medioambiente y la idea de vivir un turismo responsable, y por su especial oferta de ocio que incluye actividades específicamente diseñadas para personas con movilidad reducida, de tal manera que todos sin excepción puedan disfrutar de este paisaje tan maravilloso y de la alegría y la vida que despierta la experiencia de visitar las Bardenas Reales.
No lo pienses más y prepara esta primavera una escapada a las Bardenas.

La Bardena de los Peregrinos

Las Bardenas Reales son un paisaje muy particular que ha estado siempre presente en la vida de “los riberos”. Los pueblos colindantes a ellas que se asientan además muchos ellos a la vera del río Ebro, ven en las tierras bardeneras lugar especial al que visitar y dar a conocer al mundo entero.
Las Bardenas, además de ser un atractivo turístico que sobre todo en la última década, a ganado una gran relevancia; una zona que cuenta con un paisaje único en Europa y un escenario ideal para el rodaje de películas, video clips y spots publicitarios, estas tierras encierran un profundo calado espiritual. Podemos ver como por las Bardenas han pasado durante siglos, devotos peregrinos tanto del Camino de Santiago como de la Javierada.
Peregrinos del Camino de Santiago del Ebro por las Bardenas:
Sin lugar a dudas, el Camino de Santiago del Ebro, es una de las rutas jacobeas históricas que recogía a los peregrinos del mediterráneo que siguiendo las orillas del Ebro, querían unirse al Camino de Santiago francés -la ruta más antigua de todas- al llegar a la ciudad riojana de Logroño.
Desde Tortosa llegaban los peregrinos hasta la Ribera de Navarra entrando por la localidad de Cortes. Continuaban pasando por Buñuel –la puerta de la Bardena Negra-, Ribaforada, Fontellas, Tudela, … y así recorrer unos 40 km. hasta dejar tierras navarras por la salida desde Castejón a la vecina localidad riojana de Alfaro.
Como es bien sabido, el Camino de Santiago, esa importante peregrinación hasta la ciudad de Santiago en Galicia para venerar los restos del apóstol, ha atraído a fieles y simpatizantes desde todas las partes del mundo. Esto contribuyó notablemente al enriquecimiento de las rutas que durante años se fueron formando de peregrinación hasta Santiago desde cualquier punto de la península. Así se fomentó la construcción de iglesias, monasterios, puentes, albergues y todo tipo de servicios para aliviar el cansancio del peregrino. Por las tierras de las Bardenas, esto también fue así y visitar actualmente esta zona y sus pueblos, es recordar un pasado histórico-arquitectónico lleno de espiritualidad que ha llegado hasta nuestros días y que sigue al servicio de los peregrinos del siglo XXI.
La Javierada y las Bardenas:

Desde el siglo XIX se viene produciendo en Navarra la peregrinación hasta Javier para honrar la figura del patrón de la Camunidad Foral: San Francisco Javier.
Cuenta la leyenda, que una terrible epidemia de cólera estaba azotando y desolando toda Navarra y que el pueblo y sus autoridades, rogaron fervientemente a San Francisco Javier para que les librase de tanta mortandad y sufrimiento, haciéndole al santo la promesa de que anualmente se haría una peregrinación hasta el Castillo que le vio nacer en la localidad de Javier. Afortunadamente, sus rezos fueron oídos, y la epidemia pasó, por lo que en agradecimiento, los navarros desde entonces no faltan a su cita anual con este evento de gran calado cultural, histórico y religioso en Navarra que atrae a más de 30.000 peregrinos.

Desde la Ribera de Navarra, son cerca de mil los fieles que desde todos los pueblos del sur, caminan en presesión hasta Javier. La Ermita de la Virgen del Yugo de Valtierra a los pies de las Bardenas Reales, es una parada indispensable donde se ofrece misa y descanso para continuar el camino. Las Bardenas son un terreno árido y difícil para el caminante exhausto que se dirige a Javier, pero suponen un reto que fortalecerá el espíritu de los fieles peregrinos.