Atrévete a fotografiar las Bardenas de Noche

Foto de Sergio Gonzalez
Son muchísimas las fotografías que podemos encontrar realizadas en las Bardenas y por supuesto, no todas tienen un alto nivel artístico, pero lo cierto es que tampoco es muy difícil que una instantánea cualquiera en este paraje tan idílico, salga preciosa y digna de una postal. Algunos piensan que lo principal de una fotografía es el modelo/objeto pero un buen modelo en unas manos torpes generalmente no dará un buen resultado.
Todo aquel que visita las Bardenas ya viene preparado con su cámara de fotos o dispositivo digital para llevarse el recuerdo gráfico de cada rincón y detalle que vive en esta zona. Pero hoy os quiero enseñar unas pautas para poder hacer unas fotos muy especiales del paisaje bardenero de noche y cómo obtener efectos y texturas especiales en cada instantánea sin necesidad de ser un gran experto en fotografía digital.
Lo que se pretende con una fotografía nocturna es captar un aspecto del paisaje que el ojo en condiciones normales, no es capaz de observar por sí sólo en la noche. Esta técnica se asemeja a ver en la oscuridad con una cámara de infrarrojos. Experimentar con la fotografía nocturna se convierte en un juego sorprendente en donde las normas que rigen en el día ya nos son válidas caída la noche y las luces, sombras y volúmenes se transforman.
Es importante para captar una buena instantánea de noche, que primeramente de día y a plena luz, investiguemos el paisaje y determinemos los encuadres que nos parezcan más atractivos para volver de noche a captarlos porque de otra forma, es más difícil que el resultado sea el deseado en la foto nocturna.
Lo interesante de la técnica a utilizar para fotografiar las Bardenas de noche está en que no se utilizan focos artificiales ni el flash de la cámara, en el mejor de los casos sólo contaremos con la luz de la luna y el cielo estrellado si la noche es clara.
¿Entonces cómo conseguimos obtener una imagen?
Foto de Martín ZalbaMuy sencillo, necesitamos un gran tiempo de exposición en el que el obturador de la cámara se mantenga abierto captando la mayor cantidad de luz posible bajando la velocidad de obturación. Las actuales cámaras réflex digitales nos permiten de forma automática poner esta opción y obtener resultados más o menos buenos, pero indudablemente, sería mejor poder manipularla velocidad de obturación de forma manual y si conocemos algo sobre el sistema ISO (grado de sensibilidad) y distancia focal, mucho mejor.
Para lograr esa larga exposición de la cámara frente al paisaje, lo mejor es colocar la cámara sobre un trípode para evitar el movimiento irregular de nuestro pulso y que la imagen sólo recoja la estela del movimiento de las nubes sobre el cielo, el viento sobre la vegetación, los pájaros, o el movimiento del agua si la hay en el encuadre seleccionado del paisaje. Lo cierto es que la cámara captará el movimiento como formas irreales o dibujos abstractos sobre el paisaje típico diurno en este caso, de las Bardenas.
El resultado son instantáneas mágicas, originales y sorprendentes de colores rojizos o azulados y que se prestan para retocar en nuestro ordenador con un programa de edición de imágenes, para potenciar el contraste o los tonos y efectos obtenidos antes de pasar a imprimirlas o colgarla en cualquier red social.

Trabajos de una gran calidad que nos sirvan de referencia en este campo, los lleva realizando desde hace años el fotógrafo navarro Martín Zalba Ibáñez un profesional autodidacta que ha realizado fotografías nocturnas de las Bardenas de más de 40 minutos de exposición obteniendo resultados impresionantes que podemos encontrar en exposiciones y en Internet. 
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